miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nacimos para ser felices.. no perfectos

Nacimos para ser felices no perfectos

Qué razón llevaba esa frase... como la compartía... especialmente hoy que el extrés hacía de las suyas y la proximidad de una examen inexorable (y casi seguro con resultado:suspenso).

Madrid aún estaba soleado pese a ser noviembre y, sin embargo ya empezaba a notarse en la atmósfera el olor a castañas asadas y a final del otoño. Sentía como si tuviera la necesidad de abrazar fuerte esta estación, estos ocres, amarillos y los restos de un verde que pareciá resistirse a caer. Cómo adoraba el otoño.. y que poca capacidad para centrarse...

Gritó para dentro, una técnica que Melissa le había enseñado hacía años, que era el explotar por dentro y mantener una perfecta compostura, y, mirando a los apuntes, pensó, "alea jacta est" mientras decidió seguir leyendo, puede que, aún con el tiempo en contra consiguiera algo... ahí estaba de nuevo

Nacimos para ser felices no perfectos


felices
felices
felices...

Y todo lo demás...
NO IMPORTA

jueves, 20 de octubre de 2011

no pienses en eso

Mira por la ventana, siempre le ha gustado mirar por la ventana de su piso, se siente como más calmada, como más humana. Le da una calada al Lucky Srike, su tiro afortunado, y repasa mentalmente las escenas de los últimos meses a toda velocidad deteniéndose sólo en aquellas que ahora parecen más relevantes por ser, quizás, las que cambiaron algo. En la cocina huele a café, Ada está tosiendo, como de costumbre, lo mejor será apagar el cigarro y cerrar la ventana, el frío por fin está abrazando a Maadrid y pronto llegará hasta los huesos.

Apaga el cigarro y se va a la cocina.
Desde su cuarto ahora vacío y en calma, donde el humo del cigarro aún vuela un poco sobre el cenicero se escucha:

- Qué poco falta para serpararnos, que rápido pasa el tiempo
una tos y un
- no pienses en eso

Puente levadizo

Decidí ponerle cadenas a tu puerta para construir un puente levadizo y estoy esperando que decidas sentarte un día con un café para contarme la historia de tu castillo.

martes, 21 de junio de 2011

Ella

Consideró que dadas las circunstancias y teniendo en cuenta su situación lo mejor era el aislacionismo temporal, o, dicho en cristiano, desaparecer un tiempo y dedicarse a si misma. Puede que eso resultara productivo teniendo en cuenta que más que decepcionar a alguien se había decepcionado a si misma o quizás había confiado demasiado en su suerte.

Ella, sin más, decidió desaparecer y volver con las pilas recargadas cuando se sintiera con fuerzas.
(=

lunes, 30 de mayo de 2011

Amigos

DIIIIIIIIN-DOOOOOOOOOOOOOOOOOOONG- El timbre de la puerta suena
Melissa pega un bote y se cae de la cama. El pelo enmarañado le impide ver la hora que es, pero está convencida de que lleva menos de tres horas en la cama, la anterior fue una noche larga... aunque, por desgracia, no fue de fiesta.

DIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOOONG- El insaciable timbre vuelve a atronar
Maldita sea- piensa, y antes de levantarse del suelo pega un grito- ¿ESPERÁIS VISITA?- Les dice a sus compañeras de piso. De la respuesta lo único que entiende es un "Mata a quien sea tienes mi permiso" que debe ser de Ella- Melissa ríe, siempre le ha hecho gracia el mal despertar que tiene su amiga Ella.

DIIIIIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOONG- Como si cada vez sonara más fuerte el timbre taladra el cerebro de Mel y de sus dos compañeras.

Melissa se levanta del suelo y, descalza, camina hacia la puerta de aquel piso madrileño. Es sábado, los sábados NADIE debería madrugar. Se dirige enfadada hacia la entrada, lleva paso ligero y va decidida.

-¿QUIÉN COJONES ES A ESTAS HORAS DE LA MADRUGADA?-Dice en un tono que probablemente haya despertado a los vecinos
- Abre la puerta Mel- dice una voz familiar
Es él, su amigo, el "gilipollas" por el que se pasó toda una noche de viernes sin salir y sin dormir.
- ¿Qué quieres?
- Tu abre - dice él convencido

Melissa abre la puerta. Manuel trae cuatro cafés y una bolsa de churros.

- Si me dejas entrar te suministro cafeina, prometido
- Eso es chantaje- dice ella esbozando el primer indicio de sonrisa
- Sí, pero un chantaje que tú aceptaras

Melissa le deja pasar, Manuel va a la cocina deja las cosas y antes de que Mel haya cerrado la puerta le da un abrazo. Melissa sonríe, acaba de comprender que la amistad no se puede perder por una tontería, aunque preferiría haberlo descubierto tres horas más tarde.

- A DESAYUNAR GAMBERRAS DORMILONAS- Grita Manuel desde la cocina refiriéndose a Ada y a Ella, lo cual le hace ganarse un almohadazo de parte de esta última por haberla despertado. Pero, al fin y al cabo, son amigos y a un amigo se le perdona, incluso, despertarte un sábado a las 10.

domingo, 29 de mayo de 2011

¿Se podía?

Había perdido ""parejas"" por simples tonterías o desacuerdos de opinión. Había perdido amigos por traiciones o por decepción.Pero... ¿se podía perder a un buen amigo por una tontería?...

volvió a mirar el teléfono...NADA
se moría de ganas de decirle que ahora todo le iba bien (salvo el dolor de tripa) que estaba acojonada por si le decían que no podía volver a tomar pescado nunca más y que, al mismo tiempo, se moría de ganas de verle... pero... no daba señales de vida, no sabía nada de él, y lo último que habían hablado había sido una discusión...

¿Se podía perder a un amigo que siempre estaba ahí por una estúpida divergencia de opiniones? ¿se podía?...¿se podía...?

miércoles, 25 de mayo de 2011

Compensar lo malo con lo bueno

Ada borró de su lista de tareas pendientes de hoy la que sugería que debía escribir haciendo una reflexión sobre los motivos por los que no se había quedado en la acampada de sol que resumidamente se quedaban en la falta de unidad por causa común y la dispersión en mil y una causas que vendrían de la mano si se luchase por la común. Pero hoy no quería redactar los motivos y las soluciones para aquello. Hoy no quería reflexionar sobre ni uno solo de sus malos pensamientos.

Ada siempre ha tenido la teoría de que para poder enfrentarse a los "fantasmas" de los días, es necesario que la lista de pensamientos positivos le lleve ventaja a la de los negativos ya que si no las probabilidades de hundirse en cada reflexión aumenta exponencialmente. Así que, hasta que el día no viera incrementada la lista de buenas vibraciones no había que ponerse a intentar profundizar en las malas, que si no, como decía siempre, "la mirada negativa manda"

Se preparó un té, porque hoy era día de té no de café (aunque ciertamente siempre le apetecía un buen café si lo preparaba Elly) y se dispuso a estudiar y a revisar el correo. "Veamos qué nos depara el día" dijo tachando de la lista alguna de sus grandes ideas del día anterior.