jueves, 29 de abril de 2010

Ella y la Gente

Ella no es muy social aunque, antaño, como Melissa, sí que lo había sido. Sin embargo, no tardó demasiado en renunciar a la gente, al menos, de forma general.

No tenía un especial interés en conocer personas que entrarían y saldrían de su vida con la misma facilidad que comienza y termina un día cualquiera del mes de Abril (ya que, en su opinión, de esos ya había tenido demasiados), además, se decepcionaba con facilidad, se aburría o descubría que aquello que en un principio la eclipsó no era más que fachada. Las palabras están tan asesinadas de muerte y la gente las usa tanto ...

Sin embargo aún hay gente capaz de sorprenderla (Melissa, La mujer espiral, Él o El hombre con sombrero son algunos ejemplos) y bueno, en días largos y complicados como hoy, en los que parece que el mundo se le ha caído encima, encuentra en la soledad o la compañía de esa gente, algo francamente emocionante.

¡Que a los días torcidos- le dijo una vez Melissa- se les emborracha con grata compañía e ilusión (aunque, esta última esté flojita y cansada)!

miércoles, 28 de abril de 2010

Echar de menos

No le conocía de nada pero, hoy, le echaba de menos.

martes, 27 de abril de 2010

La sonrisa seria


Miró el IGoogle y consultó la frase del día:
No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa...
Anónimo
Sonrío y penso «¡Que diantres! ¡Es cierto!»

¿Cuando?

¿Cuando te veré?
¿Cuando habrá otra sesión de cine y sueños?
¿Cuando te podré hacer fotos y que te quejes porque no te guste quitar la cara de foto?
¿Cuando cuando cuando?

lunes, 26 de abril de 2010

Viviendo deprisa para no pensar.


Melissa cerró los ojos bien fuerte y volvió a mirar por la ventana. ¿Cuántas cajetillas de tabaco y noches madrileñas le harían falta para poder controlar esa horrible afirmación interior que decía «aún le sigo amando»? la única solución volvía a ser ponerse mona y arrasar con la ciudad. No se quedaría más horas en casa esperando a que cicatrizara esa maldita herida, mejor seguir como solía decir su vieja amiga Dafne «viviendo deprisa para no pensar»

Ei Gordo...


Ei Gordo...Sólo quiero saber que no te irás, que no desistiremos, que no serás otra de esas historias que se vencen por el desaliento, de esas, desgraciadamente, ya gasto demasiadas. Quiero que sigas siendo, por el inmenso absurdo del azar, la «excepción que se acerca a mis labios y se salva» o puede que esas tardes de fin de semana sin notar que las horas pasan porque es «bonito jugarse la vida y probar tu veneno». Sólo quiero escuchar de ti «Show must go on» y que «nunca una noche venció a un amanecer» que los dos estamos «dispuestos a combatir» y que estamos «negociando gasolina para otro amanecer» porque tenemos un «feeling», una «realidad paralela» y «barremos para casa» aunque ambos sepamos que «ultimamente andamos algo perdidos y que nos han vencido viejos fantasmas y nuevas rutinas». Quiero que sigamos creyendo en aquello de que «si se callase el ruido podríamos entender que aún nos queda la esperanza». Sólo necesito saber «que aún no nos rendimos» y que pese a que «aceche un ratero para robarnos las alajas los recuerdos y las felicidades» «De la noche aprendimos viejos sortilegios que ayudan a conjurar al reloj y sus espectros». Sólo quiero que me vuelvas a dejar «presumir de ti un poquito» porque todavía, cuando estamos bien puedo cantar aquello de «I got chills.They're multiplyin'And I'm losin' control.Cause the power you're supplyin',it's electrifyin» mientras me acuerdo de un fin de semana de hace ya bastante tiempo... (=

versos...

El olvido, olvida lo que un dia,fui
y el sereno perdio las llaves de mi hogar,
y sin recuerdo, ni olvido, ni llaves del salon,
duermo sola, como un lirio que muere sin el sol...