viernes, 13 de enero de 2012

Ella y los libros

Para Ella el mundo se para al menos una vez al día. Ese preciso instante en el que coge un libro y se pone a leer, según su reloj pasan las horas y todo sigue su rumbo, pero amigos míos, si la conocierais sabríais como yo, que Ella tiene dos vidas. La suya y la que vive cada día una hora o dos perdida en sus libros, ya que, tras cerrar el libro, continúa el día como si no hubiera habido ese parón, cómo si nada hubiese pasado, y da igual que mientras lean suenen bombas o cañonazos, Ella no los escucha, de hecho podría deciros que ni siquiera ve las letras del libro (y por lo tanto no es consciente de cómo el sol va escondiéndose tras su ventana) sólo vive las aventuras que un día otra persona narró con más o menos acierto y después... después de parar el mundo, vuelve a él con más ganas que nunca.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Altaïr

Hace tiempo que Altaïr no parece el mismo. Son sus ojos si, sus sonrisas de vez en cuando y esa magnifica manera que tiene de llamar en el momento preciso que a Mel tanto le gusta. Pero es cierto, últimamente parece que Altaïr está en las nubes más que de costumbre, anda algo taciturno y podría decirse que se esconde. Si bien es cierto que siempre ha sido alguien que, cual alma salvaje, recorría su camino en soledad acompañada... en los últimos meses (de que no en el último año) parece que se ha distanciado del mundo más de lo normal, puede que sea cosa de que él es así, distante cual la estrella que lleva su nombre... sin embargo no puedo evitar pensar que quizás a él, aunque nunca lo reconozca, le vendría demasiado bien una de esas lucecitas del sur que Mel enciende cuando está perdida.

Hay que ver como se echan de menos los días de río y sonrisas...

domingo, 4 de diciembre de 2011

Cosas que hace Ada

Perder la cabeza, escuchar música porque alguien que jamás la conocerá la puso en un fotolog que no sabe que ella sigue... fumar cachimba con faringitis, retroceder las manecillas del reloj con los dedos pensando que de esta manera se retrasa el tiempo... pasear por madrid con un café ardiendo, escribir en la pizarra del frigorífico "Hoy os quiero", preparar chocolate por ser domingo, hacer que el mundo siga su compás...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nacimos para ser felices.. no perfectos

Nacimos para ser felices no perfectos

Qué razón llevaba esa frase... como la compartía... especialmente hoy que el extrés hacía de las suyas y la proximidad de una examen inexorable (y casi seguro con resultado:suspenso).

Madrid aún estaba soleado pese a ser noviembre y, sin embargo ya empezaba a notarse en la atmósfera el olor a castañas asadas y a final del otoño. Sentía como si tuviera la necesidad de abrazar fuerte esta estación, estos ocres, amarillos y los restos de un verde que pareciá resistirse a caer. Cómo adoraba el otoño.. y que poca capacidad para centrarse...

Gritó para dentro, una técnica que Melissa le había enseñado hacía años, que era el explotar por dentro y mantener una perfecta compostura, y, mirando a los apuntes, pensó, "alea jacta est" mientras decidió seguir leyendo, puede que, aún con el tiempo en contra consiguiera algo... ahí estaba de nuevo

Nacimos para ser felices no perfectos


felices
felices
felices...

Y todo lo demás...
NO IMPORTA

jueves, 20 de octubre de 2011

no pienses en eso

Mira por la ventana, siempre le ha gustado mirar por la ventana de su piso, se siente como más calmada, como más humana. Le da una calada al Lucky Srike, su tiro afortunado, y repasa mentalmente las escenas de los últimos meses a toda velocidad deteniéndose sólo en aquellas que ahora parecen más relevantes por ser, quizás, las que cambiaron algo. En la cocina huele a café, Ada está tosiendo, como de costumbre, lo mejor será apagar el cigarro y cerrar la ventana, el frío por fin está abrazando a Maadrid y pronto llegará hasta los huesos.

Apaga el cigarro y se va a la cocina.
Desde su cuarto ahora vacío y en calma, donde el humo del cigarro aún vuela un poco sobre el cenicero se escucha:

- Qué poco falta para serpararnos, que rápido pasa el tiempo
una tos y un
- no pienses en eso

Puente levadizo

Decidí ponerle cadenas a tu puerta para construir un puente levadizo y estoy esperando que decidas sentarte un día con un café para contarme la historia de tu castillo.

martes, 21 de junio de 2011

Ella

Consideró que dadas las circunstancias y teniendo en cuenta su situación lo mejor era el aislacionismo temporal, o, dicho en cristiano, desaparecer un tiempo y dedicarse a si misma. Puede que eso resultara productivo teniendo en cuenta que más que decepcionar a alguien se había decepcionado a si misma o quizás había confiado demasiado en su suerte.

Ella, sin más, decidió desaparecer y volver con las pilas recargadas cuando se sintiera con fuerzas.
(=