domingo, 4 de diciembre de 2011
Cosas que hace Ada
Perder la cabeza, escuchar música porque alguien que jamás la conocerá la puso en un fotolog que no sabe que ella sigue... fumar cachimba con faringitis, retroceder las manecillas del reloj con los dedos pensando que de esta manera se retrasa el tiempo... pasear por madrid con un café ardiendo, escribir en la pizarra del frigorífico "Hoy os quiero", preparar chocolate por ser domingo, hacer que el mundo siga su compás...
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Nacimos para ser felices.. no perfectos
Nacimos para ser felices no perfectos
Qué razón llevaba esa frase... como la compartía... especialmente hoy que el extrés hacía de las suyas y la proximidad de una examen inexorable (y casi seguro con resultado:suspenso).
Madrid aún estaba soleado pese a ser noviembre y, sin embargo ya empezaba a notarse en la atmósfera el olor a castañas asadas y a final del otoño. Sentía como si tuviera la necesidad de abrazar fuerte esta estación, estos ocres, amarillos y los restos de un verde que pareciá resistirse a caer. Cómo adoraba el otoño.. y que poca capacidad para centrarse...
Gritó para dentro, una técnica que Melissa le había enseñado hacía años, que era el explotar por dentro y mantener una perfecta compostura, y, mirando a los apuntes, pensó, "alea jacta est" mientras decidió seguir leyendo, puede que, aún con el tiempo en contra consiguiera algo... ahí estaba de nuevo
Nacimos para ser felices no perfectos
felices
felices
felices...
Y todo lo demás...
NO IMPORTA
jueves, 20 de octubre de 2011
no pienses en eso
Mira por la ventana, siempre le ha gustado mirar por la ventana de su piso, se siente como más calmada, como más humana. Le da una calada al Lucky Srike, su tiro afortunado, y repasa mentalmente las escenas de los últimos meses a toda velocidad deteniéndose sólo en aquellas que ahora parecen más relevantes por ser, quizás, las que cambiaron algo. En la cocina huele a café, Ada está tosiendo, como de costumbre, lo mejor será apagar el cigarro y cerrar la ventana, el frío por fin está abrazando a Maadrid y pronto llegará hasta los huesos.
Apaga el cigarro y se va a la cocina.
Desde su cuarto ahora vacío y en calma, donde el humo del cigarro aún vuela un poco sobre el cenicero se escucha:
- Qué poco falta para serpararnos, que rápido pasa el tiempo
una tos y un
- no pienses en eso
Apaga el cigarro y se va a la cocina.
Desde su cuarto ahora vacío y en calma, donde el humo del cigarro aún vuela un poco sobre el cenicero se escucha:
- Qué poco falta para serpararnos, que rápido pasa el tiempo
una tos y un
- no pienses en eso
Puente levadizo
Decidí ponerle cadenas a tu puerta para construir un puente levadizo y estoy esperando que decidas sentarte un día con un café para contarme la historia de tu castillo.
martes, 21 de junio de 2011
Ella
Consideró que dadas las circunstancias y teniendo en cuenta su situación lo mejor era el aislacionismo temporal, o, dicho en cristiano, desaparecer un tiempo y dedicarse a si misma. Puede que eso resultara productivo teniendo en cuenta que más que decepcionar a alguien se había decepcionado a si misma o quizás había confiado demasiado en su suerte.
Ella, sin más, decidió desaparecer y volver con las pilas recargadas cuando se sintiera con fuerzas.
(=
Ella, sin más, decidió desaparecer y volver con las pilas recargadas cuando se sintiera con fuerzas.
(=
lunes, 30 de mayo de 2011
Amigos
DIIIIIIIIN-DOOOOOOOOOOOOOOOOOOONG- El timbre de la puerta suena
Melissa pega un bote y se cae de la cama. El pelo enmarañado le impide ver la hora que es, pero está convencida de que lleva menos de tres horas en la cama, la anterior fue una noche larga... aunque, por desgracia, no fue de fiesta.
DIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOOONG- El insaciable timbre vuelve a atronar
Maldita sea- piensa, y antes de levantarse del suelo pega un grito- ¿ESPERÁIS VISITA?- Les dice a sus compañeras de piso. De la respuesta lo único que entiende es un "Mata a quien sea tienes mi permiso" que debe ser de Ella- Melissa ríe, siempre le ha hecho gracia el mal despertar que tiene su amiga Ella.
DIIIIIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOONG- Como si cada vez sonara más fuerte el timbre taladra el cerebro de Mel y de sus dos compañeras.
Melissa se levanta del suelo y, descalza, camina hacia la puerta de aquel piso madrileño. Es sábado, los sábados NADIE debería madrugar. Se dirige enfadada hacia la entrada, lleva paso ligero y va decidida.
-¿QUIÉN COJONES ES A ESTAS HORAS DE LA MADRUGADA?-Dice en un tono que probablemente haya despertado a los vecinos
- Abre la puerta Mel- dice una voz familiar
Es él, su amigo, el "gilipollas" por el que se pasó toda una noche de viernes sin salir y sin dormir.
- ¿Qué quieres?
- Tu abre - dice él convencido
Melissa abre la puerta. Manuel trae cuatro cafés y una bolsa de churros.
- Si me dejas entrar te suministro cafeina, prometido
- Eso es chantaje- dice ella esbozando el primer indicio de sonrisa
- Sí, pero un chantaje que tú aceptaras
Melissa le deja pasar, Manuel va a la cocina deja las cosas y antes de que Mel haya cerrado la puerta le da un abrazo. Melissa sonríe, acaba de comprender que la amistad no se puede perder por una tontería, aunque preferiría haberlo descubierto tres horas más tarde.
- A DESAYUNAR GAMBERRAS DORMILONAS- Grita Manuel desde la cocina refiriéndose a Ada y a Ella, lo cual le hace ganarse un almohadazo de parte de esta última por haberla despertado. Pero, al fin y al cabo, son amigos y a un amigo se le perdona, incluso, despertarte un sábado a las 10.
Melissa pega un bote y se cae de la cama. El pelo enmarañado le impide ver la hora que es, pero está convencida de que lleva menos de tres horas en la cama, la anterior fue una noche larga... aunque, por desgracia, no fue de fiesta.
DIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOOONG- El insaciable timbre vuelve a atronar
Maldita sea- piensa, y antes de levantarse del suelo pega un grito- ¿ESPERÁIS VISITA?- Les dice a sus compañeras de piso. De la respuesta lo único que entiende es un "Mata a quien sea tienes mi permiso" que debe ser de Ella- Melissa ríe, siempre le ha hecho gracia el mal despertar que tiene su amiga Ella.
DIIIIIIIIIIIN- DOOOOOOOOOOOOOONG- Como si cada vez sonara más fuerte el timbre taladra el cerebro de Mel y de sus dos compañeras.
Melissa se levanta del suelo y, descalza, camina hacia la puerta de aquel piso madrileño. Es sábado, los sábados NADIE debería madrugar. Se dirige enfadada hacia la entrada, lleva paso ligero y va decidida.
-¿QUIÉN COJONES ES A ESTAS HORAS DE LA MADRUGADA?-Dice en un tono que probablemente haya despertado a los vecinos
- Abre la puerta Mel- dice una voz familiar
Es él, su amigo, el "gilipollas" por el que se pasó toda una noche de viernes sin salir y sin dormir.
- ¿Qué quieres?
- Tu abre - dice él convencido
Melissa abre la puerta. Manuel trae cuatro cafés y una bolsa de churros.
- Si me dejas entrar te suministro cafeina, prometido
- Eso es chantaje- dice ella esbozando el primer indicio de sonrisa
- Sí, pero un chantaje que tú aceptaras
Melissa le deja pasar, Manuel va a la cocina deja las cosas y antes de que Mel haya cerrado la puerta le da un abrazo. Melissa sonríe, acaba de comprender que la amistad no se puede perder por una tontería, aunque preferiría haberlo descubierto tres horas más tarde.
- A DESAYUNAR GAMBERRAS DORMILONAS- Grita Manuel desde la cocina refiriéndose a Ada y a Ella, lo cual le hace ganarse un almohadazo de parte de esta última por haberla despertado. Pero, al fin y al cabo, son amigos y a un amigo se le perdona, incluso, despertarte un sábado a las 10.
domingo, 29 de mayo de 2011
¿Se podía?
Había perdido ""parejas"" por simples tonterías o desacuerdos de opinión. Había perdido amigos por traiciones o por decepción.Pero... ¿se podía perder a un buen amigo por una tontería?...
volvió a mirar el teléfono...NADA
se moría de ganas de decirle que ahora todo le iba bien (salvo el dolor de tripa) que estaba acojonada por si le decían que no podía volver a tomar pescado nunca más y que, al mismo tiempo, se moría de ganas de verle... pero... no daba señales de vida, no sabía nada de él, y lo último que habían hablado había sido una discusión...
¿Se podía perder a un amigo que siempre estaba ahí por una estúpida divergencia de opiniones? ¿se podía?...¿se podía...?
volvió a mirar el teléfono...NADA
se moría de ganas de decirle que ahora todo le iba bien (salvo el dolor de tripa) que estaba acojonada por si le decían que no podía volver a tomar pescado nunca más y que, al mismo tiempo, se moría de ganas de verle... pero... no daba señales de vida, no sabía nada de él, y lo último que habían hablado había sido una discusión...
¿Se podía perder a un amigo que siempre estaba ahí por una estúpida divergencia de opiniones? ¿se podía?...¿se podía...?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)